martes, 27 de diciembre de 2005

Todos los días son nochevieja.

¡Ya no aguanto más!.
Todas las horas igual, unas veces más y otras veces menos, pero siempre molesta.
Pienso que arriba vive alguien sord@, porque no entiendo como puede aguantar ese ruido...
En el salón, en la cocina, en cualquier habitación, hasta en el baño de vez en cuando te recuerda que está ahí. Si tienes visita, cuando menos te lo esperas, salta, y tu visita:
- ¿Pero eso qué es?.
- Nada, no te preocupes... ¿qué hora es?.
- Las cinco menos cuarto.
- Me lo imaginaba.
Lo peor de todo, es si ligas y llevas a alguien a casa... porque empiezan a surgir comentarios del tipo:
-¡¿Pero qué vecinos tienes tu?!
-¡Así no voy a poder dormir! (¿Ahh?... pero si yo pensaba que a dormir precisamente no veníamos...)
-¡Qué mal rollo!
En fin, que he decidido que voy a subir al piso de arriba y les voy a decir a los vecinos que por favor bajen el sonido del reloj de pared o lo que demonios tengan para marcar las horas, y los cuartos, que esto no es Londres, y el Big Ben está allí para lo que está, para no molestar a los de aquí.
Si esto no funciona, empezaremos la guerra sucia (bafles pegados al techo con Rammstein a tope en habitación de matrimonio, botellones múltiples...)
Acaban de dar las 23:30

4 comentarios:

DoctorBrigato dijo...

Break Frenill family como las gasta... A las trincheras!!!!!

Wendyqueridaluzdemivida dijo...

Pues con eso te ahorras poner la tele para las camapanadas de Nochevieja, que es un coñazo con Carmen Sevilla contando hasta 28.

Y si no, le cortas las cuerdas de la ropa, que eso jode mogollón.

ratoncitoperez dijo...

Brigato, La Break-Frenill, se porta muy bien, tenemos hasta porno-chacha, que para limpiar la ratonera nunca está de más...

Wendy, lo de cortar las cuerdas estaría bien, lo que pasa es que no llegamos desde abajo, (igual atando un cuchillo a la escoba...)

Wendyqueridaluzdemivida dijo...

Eso es trabajo para una chisca-mosca-cojonera como yo...me calzo el arnes, la cuerda estática y con un nudo de ocho por chicote atado a la antena me descuelgo.

La otra opción es la de las tijeras de podar.